
A las pocas horas de conocerte, ya me habías hecho sentir algo de eso. A la segunda charla, ya me habías robado un te quiero. Al otro día me di cuenta, que era algo diferente. A los dos días, pensé, pensé y pensé en vos. A los tres días, ya eras alguien especial. A los cuatro días, te necesitaba. A los cinco días, moría de ansiedad por verte. Hoy, meses después, me robaste un te amo. Hoy, me seguís demostrando que sos diferente. (♥)
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